martes, 14 de agosto de 2012

Dr. Estanislao Bejarano. El médico de los pobres.

“Era alto, grueso, de abundante bigote, gastaba sombrero de media galera, y echaba a sus espaldas, con frecuencia, un elegante poncho de vicuña.”

Estanislao Bejarano nació en el año 1869 en Carmen de Patagones. Allí vivió hasta los 12 años cuando la familia se mudó a Buenos Aires, donde se recibió de químico a los 22 años y de médico a los 28.

Un año después de recibido se traslada a la ciudad de La Plata pero debido a que contrae una enfermedad no puede ejercer su profesión por un tiempo. Recuperada su salud ingresa como médico interno en el Hospital de Melchor Romero donde se especializa como Psiquiatra, en esa época, "médico alienista", llegando en dos oportunidades a desempeñarse como Director del nosocomio.

Ya casado, levanta su hogar en 7 y 63 que para ese entonces era campo semi abierto. La actual Plaza España junto con sus manzanas aledañas se encontraban alambradas y formaban parte del “tambo de Gatti” de calle 67 entre 6 y 7. 

Bejarano era casi un médico de campo que atendía las 24 horas del día.  En su coupé o a caballo asistía a los vecinos del Barrio El Mondongo, el Barrio Vieyra o Villa Garibaldi.  Cuentan que por su bonhomía si observaba, por la modestia de la vivienda del paciente, que éste no iba a disponer de dinero para comprar los remedios recetados, disimuladamente le dejaba el importe en su mesa de luz.

Estanislao Bajarano falleció en 1927.

La casona que habitaba, custodiada por un centenario palo borracho, fue demolida en 1970 para levantar un edificio y de ella solo nos queda lo evocado por el poeta Adolfo Eduardo Durán que escribió:

Al contemplarte solariega y vieja
Junto al palo borracho que te cuida
Desenvuelvo en mi mente la madeja
Que formé con recuerdos de mi vida.

Y vuelvo atrás, vieja casa, al tiempo ido,
Cuando mi madre me llevaba de la mano
A visitar aquel hombre tan querido
Al buen doctor, al viejo Bajerano …

Y a la par que mi memoria lo revive
Pienso que al patio, a l árbol y al aljibe
Tal vez mucho tiempo no le sobre.
¡Pero sí ha de quedar en esa esquina
El espíritu de aquél que la ilumina
De aquel doctor tan buenos con los pobres! (1)

(1) Extraído de: Moncaut C. A. - LA PLATA. 1882 / 1982. Crónicas de un siglo. Municipalidad de La Plata. La Plata 1982

1 comentario:

  1. La calle 63 lleva su nombre por Ordenanza Municipal Número 42 del año 1927

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